Parque Cordillera los Quemados

EL ARQUITECTO DEL BOSQUE

Carpintero Negro (Campephilus magellanicus) (1)

PAJARO CARPINTERO (Campephilus magellanicus)

Habita desde la Región del Maule hasta la de Magallanes y la Antártica Chilena, bosques maduros de araucaria (Araucaria araucana) y Nothofagus spp., necesita árboles nativos grandes para su supervivencia. Habita sobre todo en bosques de lenga (Nothofagus pumilio) por su extendida presencia en el territorio donde se desenvuelve, el uso generalizado de este tipo de bosque por parte de los carpinteros no es sorprendente debido a la alta cantidad de madera en descomposición en las masas de lenga.

Carnívoro e Insectívoro, para alimentarse estas aves normalmente picotean y excavan árboles que están vivos y también aquellos que están podridos. Consumen la savia que corre por árboles picoteados, además de gusanos, larvas, escarabajos, huevos, arañas, frutas y ocasionalmente vertebrados terrestres, como lagartijas y polluelos de otras especies de aves. Los insectos constituyen la mayor parte de su dieta, su género Campephilus, significa “el que ama las larvas”.

Excavador primario de agujeros para la cachaña (Enicognathus ferrugineus), concon (Strix rufipes), golondrina (Tachycineta leucopyga), monito del monte (Dromiciops gliroides), yaca (Thylamys elegans), chuncho (Glaucidium nanum), murciélagos, rayadito (Aphrastura spinicauda) y cometocino patagónico (Phrygilus patagonicus), entre otros. Los huecos que deja cuando rompe la madera para buscar larvas de insectos, son usados por arácnidos y lagartijas (Liolaemus spp) para alimentarse y anidar. Requiere principalmente de árboles vivos o muertos de Nothofagus spp., preferentemente coigüe (Nothofagus dombeyi), lenga (Nothofagus pumilio), ñirre (Nothofagus antarctica) y hualle (Nothofagus obliqua), ricos en larvas, insectos y otros invertebrados. Consume frutos de arbustos, como salol (Berberis serratodentata), calafate (B. buxifolia) y maitén (Maytenus boaria) y también de savia de árboles de coigüe de Magallanes (Nothofagus betuloides) y ocasionalmente, se alimenta de vertebrados terrestres, como lagartijas y polluelos de otras especies de aves. Registra forrajeo en individuos de avellano (Gevuina avellana Mol.), canelo (Drymis winteri), arrayan (Luma apiculata), ciprés de la cordillera (Austrocedrus chilensis), mañío de hojas largas (Podocarpus salignus), radal (Lomatia hirsuta) y lingue (Persea lingue).

Son gregarios y viven en grupos familiares estables que constan de dos a cinco individuos, a veces de dos machos por una hembra, con crianza compartida, aunque sólo se produce un anidamiento por nido, los pequeños se quedan en el nido mientras crecen, promoviendo la coexistencia de crías en bandas de diferentes años dentro de una familia, lo que facilita la identificación del grupo. Se le considera “especie paraguas”, ya que, al ser protegido, de manera indirecta se beneficia a toda la comunidad que conforma su ecosistema, además es controlador biológico de insectos taladradores de la madera, regulando el exceso de éstos o sus explosiones demográficas y esparce hongos entre los árboles. La longevidad y la supervivencia adulta son desconocidas, algunas especies han sido estudiadas por más de 14 años y todavía se reproducen.

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