El sueño de crear un parque para conservar el cajón de las Ánimas nace cuando el agricultor biodinámico Miguel Elissalt, adquiere el Fundo Las Ánimas en el año 2002. Maravillado por la gran variedad de especies que lo habitan y la magnífica belleza escénica del lugar, dada por sus altos riscos y abundantes cursos de agua, otorgan a Elissalt y su familia el imperativo deseo de resguardar la vida que aquí se encuentra y asegurar su existencia ante las variadas amenazas que

hacen peligrar la integridad del paisaje. Es así como se comienza un largo camino para cumplir estos objetivos, el cual no ha estado exento de dificultades que, sin embargo, denotan la perseverancia con la cual se persigue esta misión y que en la actualidad empieza a dar sus primeros frutos, al mismo tiempo que el peligro es aún más latente.

 

El exponencial aumento de visitantes en los últimos años y la amenaza de iniciativas que pretenden intervenir el cauce natural de la cuenca del río Achibueno, han puesto un sentido de urgencia a la toma de medidas que posibiliten el eficiente resguardo de este lugar, lo cual ha derivado en la conformación de un modelo experimental de área de protección privada, donde se intenta congeniar la débil legislación en esta materia, con la energía e ingenio de quienes se han propuesto asegurar la pacífica existencia de los habitantes del Parque Cordillera Los Quemados.

 

En el año 2016, el camino del propietario del antiguo fundo Las Ánimas y el de la Fundación Hualo, institución enfocada en la preservación y valoración de la biodiversidad, como del patrimonio cultural de la región del Maule, confluyen en un carismático acuerdo de soñar en conjunto estrategias de preservación del área, dónde no-humanos y visitantes humanos, resuelvan un armonioso compromiso de coexistencia. De este modo, el ordenamiento del área se configura en función de nuestra principal tarea, esto es, la conservación del paisaje, la educación de quienes lo visitan y la investigación científica en aspectos naturales y culturales. Estableciendo para ello una demarcación zonal específica, que permita por un lado la conexión humana con el entorno y por otro el libre desarrollo de la naturaleza al estricto resguardo de la presión antrópica. Por esto, se han demarcado senderos, instalado señaléticas y delimitado áreas de camping con infraestructura mínima que no altere el armonioso contexto espacial. Así mismo, se ha instaurado una vigilancia permanente a través de guardaparques, a fin de asegurar el respeto de las normas básicas establecidas, como también la orientación y educación de los visitantes.

 

El área en el cual se emplaza el parque ¨Cordillera los Quemados”, además de su valioso ecosistema natural, posee una rica tradición cultural dada por los antiguos habitantes humanos que establecieron en estos parajes su hogar, así como por ser un histórico lugar de pasaje de arrieros hacia la alta cordillera. Hoy en día, es posible observar en su interior los vestigios de aquellos hombres y mujeres que, con rudimentarias técnicas agrícolas y ganaderas, lograron sobrevivir por siglos en estos territorios y que, sin embargo, con el paso del tiempo fueron emigrando a las zonas pobladas del valle central. Algunos descendientes de estas costumbres ancestrales continúan su vida en espacios aledaños al parque, con los cuales trabajamos conjuntamente para lograr una permanencia natural y cultural armoniosa y sostenible en el tiempo.

 

Consideramos el parque ¨Cordillera los Quemados¨ como un laboratorio de regeneración natural y cultural, el cual permita a través de medidas innovadoras e inclusivas proteger las formas y modos de vida de sus habitantes, con un modelo que sea ambiental, social y económicamente sostenible.

 

Para ello, estamos abiertos a dialogar con todos quienes persiguen estos mismos fines y sensibilizar a la comunidad en su conjunto, a fin de co-crear un presente y futuro más auspicioso para el planeta del cual somos parte.

 

Contacto:

parquecordilleralosquemados@gmail.com

+569 8816 1718

Independencia 437, of.404 Linares, Región del Maule - Chile